miércoles, 24 de abril de 2013

Masaje perineal antenatal





La FAME (Asociación de matronas españolas) ha publicado hace un tiempo un documento de consenso para La iniciativa del parto normal. En él se recoge que el masaje perieneal durante la gestación es efectivo para reducir el trauma perineal y las episiotomías.
La aplicación del masaje durante el tercer trimestre de gestación persigue estirar y ablandar los tejidos, incrementar la elasticidad del periné y familiarizar a la mujer con la sensación de estiramiento, permitiendo relajar más esta zona durante el parto.
Es cierto que la aplicación del masaje perineal puede ocasionar molestias durante las primeras semanas, pero éstas irán desapareciendo gradualmente. Para evitarlas se debe comenzar la técnica sin forzar los movimientos dando tiempo a que los tejidos se habitúen al masaje.
Hay mujeres a las que les cuesta aplicarse el masaje, por lo que es necesario la colaboración de la pareja en la técnica, favoreciendo así los periodos de intimidad entre ellos.
No debemos “agobiarnos” por realizar una técnica perfecta del masaje, siendo más importante la constancia en su seguimiento.
La propia mujer y su pareja verán los efectos rápidamente, observando cómo el periné cada vez es capaz de alcanzar una mayor distensión de los tejidos con menores molestias.
A lo largo del año 2006, se publicaron 4 revisiones sobre la aplicación de Masaje perineal antenatal, en la revista Contemporany OB/GYN y en Birth en junio, en la Clinical Advisor en mayo y en The Cochrane library. Todas ellas coincidieron en que la aplicación de Masaje perineal antenatal en las 4-5 últimas semanas del embarazo reducía la probabilidad (hasta en un 15%) de trauma perineal, incluída episiotomía, en los partos vaginales, siendo mayor el beneficio si la mujer no tenía un parto vaginal previo. Otra de las conclusiones era que generalmente el masaje es bien aceptado por las mujeres.

¿Cómo se realiza el masaje?
1. Lávate bien las manos. Las uñas deben estar recortadas y limpias (si tienes alguna herida, roce, uña mal cortada, aspereza,...es recomendable que uses guantes de latex/goma)
2. Vacía la vejiga de orina antes de comenzar. Familiarízate con tu periné. Puedes ayudarte con un espejo.
 3. Aplícate compresas templadas o realiza el masaje después de haberte tomado una ducha o un baño tibio.
4. Colócate cómodamente. Puedes optar por estar en cuclillas, semisentada, recostada sobre unas almohadas, apoyada en la pared o en la bañera.
5. Si se realiza automasaje, es más fácil utilizar el pulgar. Para la pareja será el índice y/o el corazón. Lubrica los dedos con un aceite antes de empezar. El masaje se puede aplicar con distintos lubricantes, los más usuales son el aceite de rosa de mosqueta, el aceite de almendras dulces y el aceite de oliva. Intentaremos no usar aceites corporales con perfumes,ya que pueden irritar la zona de la vagina. Calentar el aceite un poco, antes del masaje puede ser beneficioso.
Prestar especial atención a cualquier cicatriz que pudiera hacer en los tejidos debido a episiotomías o desgarros de partos anteriores.

Técnica:
a) Introduce los dedos en la vagina 3-4 cm, presiona hacia abajo y hacia los lados de la vagina con un movimiento de balanceo firme pero delicado (en forma de “U”), estirando la zona hasta que se sienta una leve sensación de escozor o quemazón. A continuación desliza el dedo desde la vagina hacia fuera y viceversa, manteniendo una ligera presión durante dos minutos.
Debemos evitar la presión contra la apertura de la uretra para evitar posibles infecciones urinarias.
b) Coloca los dedos en la entrada de la vagina (horquilla) y realiza una presión hacia abajo durante dos minutos o hasta que te moleste. Esto te ayudará a imaginar la presión que ejercerá la cabeza del bebé.
c) Después coge esta zona entre el dedo pulgar y los opuestos, a modo de pinza, y realiza un movimiento de vaivén, de un lado a otro, para estirar el tejido de la entrada de la vagina y la piel del periné. Realiza este movimiento durante 2-3 minutos.
Para terminar, manteniendo los dedos en la misma posición, realiza estiramientos desde dentro hacia fuera abarcando la zona inferior y lateral de la vagina y piel del periné, durante 2 minutos. Esto te ayudará a relajar la zona.
La frecuencia del masaje será a diario o 3 veces por semana durante 10 minutos. Se realizará al menos 3 semanas a partir de la 34-35 semana de gestación.
- Aumenta elasticidad de los músculos del periné y favorece la circulación sanguínea de la zona, por lo que favorece la disminución de incidencia de episiotomía / dolor postparto.

Ventajas
- Ayuda a la relajación de la zona en el momento del parto.
- Promoción del autocuidado y conocimiento del propio cuerpo.
- Lo puede hacer la propia mujer o su pareja (con lo que la pareja se hace partícipe en cuidados prenatales).
- Actitud positiva de la mujer ante el tema.
- Recursos materiales necesarios económicos y fácil de conseguir.
- Ahorro sanitario en material de sutura, anestésicos locales, analgesia, ya que disminuye traumatismos perineales (incluida la episiotomía), por lo tanto no hay que suturar y el gasto que ello conlleva.
- Técnica fácil de realizar.
- No tiene efectos perjudiciales

Contraindicaciones:
Son pocos los casos en los que el masaje perineal está contraindicado, este no se puede realizar si la embarazada sufre infecciones vaginales de repetición o activas, infecciones urinarias, placenta previa, amenaza de parto prematura, rotura prematura de membranas y/o tiene programada una cesárea.

Importante:
En algunos Centros de Atención Primaria El Masaje Perineal forma parte de los temas que se tratan en las clases de Preparación Maternal Grupal, por lo menos, en el que yo hice mi rotación. Pero si no es así, no dudes en preguntar a tu matrona.


Alejandra

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